lunes, diciembre 25, 2006

Cafe luteciano...


Una mujer discutiendo sobre sociedades igualitarias con un café cremme en el cafe Arts Metiere, en la Rue de Montparnasse... el movimiento final de un cuarteto de Haydn se dejaba oir desde al fondo de la calle, desde alguna ventana, desde algún balcón, desde otro Kibbuts... por un segundo hubieran podido cruzarse las miradas, pero el vidrio de la prudencia social me hace poner mi libro en 45 grados y prolongar el ritual de las moscas en el techo, siempre en linea recta hacia cualquier parte para luego de llegar a un punto imaginario girar violentamente hacia cualquier otro, y jamás chocar, y jamás alejarse demaciado, y jamás mirarse, y seguimos así, tu por la rue de Seine, en el café de Montparnasse, yo en la mesa del frente, por el Quai de Conti, en katmandú, en el cinturón de asteroides, quien sabe... conozco cada uno de los detalles, se que de noche buscas un pedazo de tela rojo, una señal del mas donde sea, la Shekinah sobre la sangre del propiciatorio, un aviso de paz, y pueden pasar horas, dias, y no descansas hasta encontrarlo, entonces puedes descansar, un día más de tranquilidad y de mirar las moscas en el techo, y de discutir de política con la taza ya vacía que solo da olores y frialdad a una lengua que buscaba por un segundo el Kibbuts del deseo...
jc

Cuentos de terror...


Puerta Nº1: ... el reflejo de los caballos salvajes en las ventanas altas de una casona en la punta del rocoso desfiladero, corren enormes, veloces, como seres de fierro negro... los ojos tras la ventana miran en forma deseperada, delirante el correr de los caballos suicidas, la mano temblorosa ya resiste poco, y uno a uno los seres de fierro se lanzan hacia el abismo... el ruido del cristal se ahoga entre los cascos sobre roca, la mano aprieta fuerte un pedazo restante del vidrio quebrado, màs fuerte y el grito es pisoteado por los cascos sobre la roca, la sangre se diluye en lluvia ... las làgrimas se confunden en la lluvia... y ellos caen como lluvia, sobre las piedras... luvia...

puerta Nº2: ...el sudor recorre las sienes, el espejo y un lavamanos frìo, metàlico... la respiraciòn se contrae, se aprisiona... desesperaciòn, ahogo... el tipo frente al eapejo del baño oscuro, entre agotar las energìas buscando una soluciòn para abrir su garganta, y conservar los ùltimos sorbos de aire tomados antes del accidente... la bolsa de los instrumentos quirurgicos cae sobre las baldosas del suelo frìo... la única soluciòn es la traquoetomìa... frente al espejo, el sudor inunda las sienes, el escalpelo solo se sitùa sobre la piel y entra sin aviso, sin dolor... todo el mundo sabe de que color es la sangre...

...las luces se apagan... todas las cosas pierden su fuerza... y el suelo se avalanza violentamente HACIA TU CARA!!!

...continuará...
jc

jueves, diciembre 21, 2006

Las Muertes del Silencio



Hoy ya no hay, ya no existo
solo fierros oxidados
cierro mis ojos, y no te veo
cierro mis manos para no sentirte
mi sangre tibia, ya no está andetro
me canso de morir, muere el silencio
basta del tiempo, solo pretendo ataviar palabras
solo un incienso en tu cama, ayá tan lejos
7 Vientos de hielo, cortan mi aliento
y esa muerte, mi cara corta igual.
Cierra tus ojos, muere conmigo
veo las cùspides heladas sobre los montes
y los sonidos ya no son tenues, metálicos
ahora eres dulce, los más dulce que he escuchado
faltan aún veinte años atrás para la aurora
toca tu flauta al vieto, corta el silencio
que ensordece, no más que tu aliento.
Cierra tus ojos niña, mira el silencio
vuela hacia adentro, sigues subiendo
mira hacia andetro, ahi estoy siempre
tu nunca olvides, estoy en tí, adentro
La cordillera reclama madrugadas
la luna salva, dulce de soles,
y tan lejanos, tierra y espanto.
Pero ya termino, lanzo mis cuerdas hacia los mares
y por fin muero, cierra tus ojos niña, muere el silencio...
jc