domingo, diciembre 09, 2007

Abandono de la sala...

Abandono la sala, abandono la sala, pienso que abandono la sala...
Juguemos a ser sociables, a ver? hoy harás caldillo de frases plagiadas y retórica de domingo por la mañana.
-basta!, tanto te cuesta dar la cara frente a esa gente?
-no es que no quiera, sabes que esto es como un círculo de fuego amor, todos buscamos lo mejor, lo que no haga sangrar, aún a costa de nuestra salud. No te hagas la mersa, he vivido limosneando la mitad de mi vida. Luego tú irás a la iglesia con tu traje invierno, te sentirás redimida y hablarás luminosamente imitando las frases de esos petrimetes acorbatados que salen en la tele. Basta tú! deja de prestarte para un espectáculo que tú misma inventaste, cada palabra la pensaste media hora antes de esta conversación mirando una taza de café, eres una marioneta de papel cuadriculado.
-Tu problema es que tus asuntos los conviertes en temas sociales, tus putos intereses colectivos, madura Juan Carlos, no puedes ser tan influenciable!!!
-Tú llamas madurez a todo lo que tenga que ver con salvar tu propio culo, insistes en mirar las circunstancias como quien lee un asabanado matutino, y luego no sabes como ayudarte a ti misma, y te crees fuerte... eres solo una ciega emperrada en caminar derecho. (Abandono la sala, ahora sí abandono).
-Es horrible, es horrible hablar contigo ahora!!!
-Y claro, ahora viene la rutina del pelo en la cara y tu imitación de llanto, que más parece ataque de hipo... no tengo fuerzas para esto, yo abandono...
-Es increíble, la diosa Filautía es una mierda al lado tuyo, siempre te vas de todos lados como si fuera una doctrina cabalística, a ver si la Shekinah se te aparece en el camino sin una gota de sangre sobre el propiciatorio, eres tan negligente cuando se trata de cosas importantes, no te entiendo...
-Sabes bien que yo ya me fui hace rato, solo hago la hora mi vida... no te pido nada, solo quiero abandonar la sala. No es ese chamánico concepto de recorrer mundos paralelos, ni la experiencias de los indios Ranqueles ni los Hippies en Katmandú, es simplemente, es inofensivamente hacerle la finta a esta sórdida tomada de pelo de Dios, una broma de mal gusto de la cual también eres víctima, pero jodidamente no hay culpables, ni interesa mucho buscarlos ahora.
-Siempre fuiste de otro instante, siempre miras la vida desde fuera de los hechos. Sabías convencer a las señoras del edificio de que los gritos eran de una obra de teatro que ensayábamos a las 4 de la mañana, tienes una labia impresionante, sin embargo eres demasiado predecible.
Entonces Maite metió el dedo hasta el fondo de la jeringa, y estalló una enfermiza y ruidosa carcajada que rompía los tímpanos.
-Finalmente te saldrás con la tuya, quiero ya no estar para cuando empieces con tu discurso sobre lo sensata que eres y lo cobarde que soy. Tu divina providencia y tu nostalgia de las antiguas monarquías novelezcas acabarán por obligarme a quemar tu poesía épica; eres tan majaderamente femenina, destructiva, insoportable!!!.
Ahora le dirás a todo el mundo que me arranqué, si acaso es todo lo que buscas con esta escena, y quedar como la víctima caricaturesca. Sí te saldrás con la tuya pero cuando eso pase yo ya habré abandona la sala, y tu discurso caudillista y ontológico se estrellará contra lo espeso de tu aire, y puedo apostar que cuando eso pase maldecirás más que yo, me odiarás más de lo que yo me odio, y vomitarás más que cuando abrí los ojos a tu concepto de pragmatismo sentimental... tu ecolalia de burbuja, sofista de mala borrachera!!
Por fin abandono la sala, y no me extraña la infinidad de adornitos de la mesa del living que se estrellan contra la puerta que cierro violentamente... Viejas empijamadas salen a lanzarme miradas de reprobación... quiero pensar en terciopelo y café con vainilla cuando llegue al estudio... hecho de menos odiarte como antes...

jc

sábado, octubre 13, 2007

Roxana


Hace cuanto tiempo los proverbios se hicieron torpes?
hace cuanto que las palabras se hicieron de aire?
Cuando la cordillera no fue capaz de contenerte
en su abrazo húmedo, imposible
y los murmullos se metieron en tu vientre
siendo tú solo uno más de ellos, otro murmullo

como odiar si para eso no quedan fuerzas
como se puede amar tanta violencia
como condenarás a lo invisible
como sentir el grito de una muerte
si una vida grita aún más fuerte

donde se empieza a buscar
a quien se llama, donde la tienen
donde quedó impune, incierta
la violación de tu inocencia?

no se puede soñar ni volver sueño
lágrimas de fuego, noche infierno
mechones de pelo en la cama
arrancados por el miedo inmensurable
cuando viste la mano tendida de la muerte

ríe y corre por los soles
alza tus manos y mira el cielo
no reirás, pero ríe
llorarás tanto, pero ríe
vivirás tanto, pero mueres
y tu mano aprieta fuerte, más que nunca
me despedazas, me miras con mares
escucho los gritos desde lejos
y grito también con ellos
y grita el cielo, y grita Dios

habrá que ser de piedra y de palabras
tus manos de arcilla acogerán
la vasija de la vida y del futuro
el tiempo toma su rumbo intransigente...
jc

jueves, septiembre 20, 2007

El Blues del Puerto


Media hora en tren, la bitácora bajo el brazo, la cabeza contra en vidrio, para sentir la vibración de las máquinas. El paraje pasa como los libros de cálculo por lo que me doy el gusto de pasar el dedo cuando camino hacia la ventana de la biblioteca, como los niños cuando pasan una ramita seca por los fierritos de la reja, y así todo el cosmos entrega un ritmo, un swing, un latido...
Y es como bajar de una nave espacial, una sensación de ser ageno aunque se conozca casi de memoria cada calle, cada puerta, cada ventana bohemia que señana cada espacio dentro de sus muros de madera. Miro detenidamente cada construcción antigua, los viejos protíbulos abandonados, la niebla que endulsa todo, que humedece la cara. La puerta negra suena como el regaño de un viejo semidormido, y juguetona una minúscula polilla gira al rededor de la débil ampolleta, como un electrón al rededor del núcleo. Simplemente me gusta escuchar los viejos cantos comunistas, las risas llenas de tos de los viejos barbones, las historias, el polvo, la escacés de luz. En realidad ni yo tengo muy claro por que cada semana relogiosamente me dejo caer por el boliche porteño, sin aviso, sin saludar a nadie, pero sabiendo que ya todos se han memorizado mi cara. Desenfundo mi libreta y junto a la amargués de la cerveza y un son de Buenavista Social Club, comienzo el viaje de siempre, a juntar pedazos de las historias que cuentan los viejos que pueden darse el lujo de trabajar a la pala y arreglar el país, además de calificar culos, todo el mismo tiempo y al vapor de una cazuela hirviente. Lo más increíble puede ser algo trivial, aquí no vale lo real, ya se ha hablado demaciado de eso, sino que se da rienda suelta a la literatura incosnciente de cada trago, de cada cigarro, y yo solo absorvo y anoto para no olvidar. Sobretodo me gusta escuchar las historias de muertos y funerales, de gente que pena en las fábricas, de los que cuentan que trabajaron algún día en las minas de carbón, y de los fantasmas que rodean ahora las instalaciones. Que los muertos en cada derrumbe todavía advierten a la gente a que no baje hasta ese oscuro infierno de cenizas y jaulas humanas, de las revueltas y los castigos ejemplares de los gringos a los insurrectos obreros. Un viejo celebra un gol del Vial y todos saltan aplaudiendo. Se dejan ver como rayos las sombras de las ratas que pasan por el entretecho.
El olor a sopa fría termina por impregnarme y emprendo la marcha prematuramente, cierro la libreta y termino la cerveza. A mi salida vuelan pajaros negros en medio de la noche y la bruma y dos perros salen a mi encuentro a darme la hora y a mear el grifo de la salida. Extrañamente me siento satisfecho, llevo buenas notas. Recuerdo la cara de esa, la de las hilachas colgando, esa mujer del demonio, pero que más, ella no disfrutaría de estos placeres. Hace buen frío hermano, agradezco a la noche por entregarme su versión de las cosas, y subo de nuevo al tren con la cara pegada al vidrio para sentir la vibración de las máquinas.


jc

jueves, mayo 17, 2007

te vi en la tele... (Antonio Gil)


A principios de los 80's, el Cono Sur se ve sacudido por la guerra de las Malvinas. Al respecto, Antonio Gil publica en la serie "Cuadernos Marginales (Textos por Latinoamérica), el siguiente poema llamado "Te Ví en la Tele". ("Carajo", periódico literario, Septiembre del 2006, www.carajo.cl ).


"Oye, te ví en la tele moviendo una bandera por la Plaza de Mayo
¿me puedes explicar? Como Loca. Empujada por ese espíritu de
capellana y maestra primaria (pendeja pensé) la bandera en lugar
de flamear se torcía en tus manos.
Que lo parió. Otra vez te apretaron la tecla. Pasión de potrero
donde pacen millones de cabezas. Y la tuya ardiendo bajo el trapo
agitado. Olé amorosa
Ahí te ví convulsionada de amor. Olvidada de ti en ese carnaval que
los satélites multiplican con escarnio. Son argentinas. Son argentinas.
Son argentinas... y así, borrega, tu infinita ecolalia. repetir y repetir
y repetir
Apenas te entreveo y ya te pierdo. Bajo el ombú que es más estatua que
árbol se me esconde tu rostro
Y ahora los misiles que el video tape mezquina y repite. Las torpederas
que son de otro cuento. en fin. Lanada misma. Pura tele.
Pero de pronto, detrás de los gorros de papel volví a ver tu rostro.
De pronto ví detrás de estas o aquestas islas tu rostro
Más allá de ese o este tirano tu nombre. Cresta. Más allá de ese televisor
Irredento de esta mente irredenta vi tus muertos
Flotando en el mar helado estaba también quieta de amor.
Jalando por toda la América del Sur te vi, naufragando en la nieve
Oye ridícula, te vi en la tele el otro día. Qué me dices. Bajando por Florida
con tu bandera celeste, entre miles de locos e interferencias."

AG

miércoles, abril 25, 2007

Maite...


Se te quiere por correr como loca por los talleres
se te quiere por razones de conveniencia
se te quiere, quizás por que no hay otra opción
se te quiere por que muestras parte del culo con tus pantalones bajados
se te quiere abrazar... a veces hasta asfixiarte
se te quisiera matar cuando hablas demaciado
se te podría llegar a querer hasta la muerte
o desear la muerte por llegar a quererte

yo no te quiero, pero evita mirarme a los ojos
te querría si no fuera que...
se te quiere ayudar a poner la trampa
se te quiere por tus hilachas colgando
se te quiere por tu color de hablar
por tus ojos, tu chaleco y las zapatillas rotas
se te quiere junto a un cafe cremme y un buen Cortàzar
se te quiere más que un gato
se te quisiera poder doblar hasta por llevarte en el bolsillo
se te quisiera esconder de tanto pelotudo almidonado...

...y finalmente
...se te quiere por que amo como soy cuando finges que me quieres...
jc

viernes, enero 05, 2007

Amor Neoplástico


te me hacias tibia entre los brazos
suave, rosa, muerta de cansancio
el café y la tele huelen a siempre
pero apaga, basta de idioteces
hoy te quiero inmovil y sola
hoy quiero ser de aire, imagina
pero no puedo, entonces, abrazo
hoy te miro en silencio y sola
quiero una mirada, libre de colores
sin odio, sin ternura, sin manos
quiero intentar verte sin sentir nada
hoy te quiero arcilla, fresca
déjame escribir sobre tu cara
aguanta otro poco, ya termino
ya enciendo la luz, solo un momento
dejate muerta un segundo sobre la alfombra
y yo seré tú, solo un segundo
hoy te quiero lienzo y sola
y pintaré Mondrian sobre tu imbligo
no te muebas solo unos trazos
hoy serás el cielo, y sola
y sentiré placer, dejarte ahí desnunda
y saldré a comprar el diario un rato
lluvia, perros, humo, gente
olor a sopaipillas, micro y tierra mojada
listo!, tiempo de mierda, el paragas no cierra
enciende la tele, el café y la cordura
pan con palta, risa fácil, la novela
hoy te tube muerta y fresca
en el quiosco de la esquina te hice el amor
tirada en el suelo me tocaste
ahora reharé por tí mi horario
y compraré más calendarios...
jc