
Besaría tus pies de cabra, diosa de los hombres mudos, maestra de la camas sucias, sos el animal orgulloso, y quise pasar mis ultimas horas contigo, como si aún no fuera suficiente ni la sordera ni la humillación extrema, me doy a besar tus pies como un perro que busca placer de potrero, para beber del charco de la orina en el desierto, para burlarme, para humillarme solo... da lo mismo, todo el mundo lo hace... da lo mismo, toda esta mierda por la que he luchado... diosa perra, mujer perfecta, ángel cautivado por dos billetes, diosa inerte. Ya he dicho tantas veces que no hay vuelta, que me parece estar en medio de viejas sin sexo, ávidas de afectos juveniles. Recuerdo mis años mozos, en que el mundo era brillante y trabajaba de puto, por las casas, por las pieles, por bañarme en la sangre de las historias tristes, de los traumas y los dolores sangrados, igual que ahora lavas tus pies de puta con mis lágrimas de muerte, de placer, de la mierda misma de mi lujuria. Somos solamente perros, nada más que eso...
"déjame morir entre tus piernas
en el suave féretro de tu vientre
déjame descansar en tu mentira
hazme el favor mujer y duerme
ya te entregué todas mis bestias
te dejo los condones y el revolver
déjame morir entre tus piernas
en el suave féretro de tu vientre"
jc




