sábado, junio 07, 2008

Artefacto de extrañar...

Te amé tanto, mujer in-atávica
naturaleza muerta, coirón del sur
amé tanto tus abrazos, tu olor a hierbas
hoy solo quiero que lo recuerdes
te amé, inmadura y ruidosa
sobretodo cuando te daba el viento en la cara
te amé, y te abrazaba a cada rato
más allá de las realidades, recuérdalo
más allá de los abismos mentales que nos separaban
eran horas de solo mirarte y tomar té
o caminar en el frío, subiendo el cerro

hoy solo quería que lo recordaras
no que me agarrara esta pena,
ni que me explicaras de nuevo las razones
solo quería revivir el árbol en que jugábamos
y sentir de nuevo ese perfume de alegres miserias
respirar de nuevo a través de tu chaleco
y hundir mi boca en tu pelo inquieto
niña de ojos inmensos, inocencia engañosa
bailemos de nuevo borrachos en la calle
besémonos de nuevo una canción entera
tirados en el pasto, de noche, mientras suena la música
piérdete de nuevo para salir a buscarte
entre la gente drogada, entre los arbustos,
dentro de una cantina...

perdón perdón, casi te pedí que fueras la de antes
casi te abracé de nuevo
casi te besé más allá de la mejilla
si sí, devuélveme los libros
los discos y la cordura

...me gustó recordar, aunque no lo creas
es verdad, no me mires los ojos
me gustó ver tu pelo escribir sinfonías
ver tus pies caminar apurados
es tarde, tu mamá y el colegio
estoy bien, ya lo sabes, fue un gusto
quizás otro día saldré con el abrigo negro
y compartiré otra velada con tu sombra...



jc

3 comentarios:

  1. Oliveira atrajo a la Maga y la sentó en las rodillas. pensó que el olor de la Maga, de la nuca de la Maga, lo entristecía. Ese mismo olor que antes... -Buscara través de-, pensó confusamente.
    -Sí, es una de las cosas que no sé hacer, eso y llorar y compadecerme.-
    -Nunca nos quisimos -le dijo besándola en el pelo.
    -No hablés por mí -dijo la Maga cerrando los ojos-. Vos no podés saber si yo te quiero o no. Ni siquiera eso podés saber.
    -¿Tan ciego me crees?
    -Al contrario, te haría tanto bien quedarte un poco ciego.
    -Ah, sí, el tacto que reemplaza las definiciones, el instinto que va más allá de la inteligencia. la vía mágica, la noche oscura del alma.
    -Te haría bien -se obstinó la Maga como cada vez que no entendía y quería disimularlo.
    -Mirá, con lo que tengo me basta para saber que cada uno puede irse por su lado. Yo creo que necesito estar solo, Lucía; realmente no sé que voy a hacer. A vos y a Rocamadour, que me parece que se está despertando, les hago la injusticia de tratarlos mal y no quiero que siga.
    -Por mí y por Rocamadour no te tenés que preocupar.
    -No me preocupo pero andamos los tres enredándonos en los tobillos del otro, es incómodo y antiestético. Yo no seré lo bastante ciego, querida, pero el nervio óptico me alcanza para ver que vos te vas a arreglar perfectamente sin mí. Ninguna amiga mía se ha suicidado hasta ahora, aunque mi orgullo sangre al decirlo.
    -Si, Horacio.
    -De manera que si consigo reunir suficiente heroísmo para plantarte esta misma noche o mañana, aquí no ha pasado nada.
    -Nada -dijo la Maga.
    -Vos le llevarás de nuevo tu chico a maadame Irène, y volverás a París a seguir tu vida.
    -Eso.
    -Irás mucho al cine, seguirás leyendo novelas, te pasearás con riesgo de tu vida en los peores barrios y a las peores horas.
    -Todo eso......

    CAMBIANDO NUESTROS ROLES

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  2. Sé que un día llegué a París, sé que estuve un tiempo viviendo de prestado, haciendo lo que otros hacen y viendo lo que otros ven. Sé que salías de un café de la rue du Cherche-Midi y que nos hablamos. Esa tarde todo anduvo mal, porque mis costumbres argentinas me prohibían cruzar continuamente de una vereda a otra para mirar las cosas más insignificantes en las vitrinas apenas iluminadas de unas calles que ya no recuerdo. Entonces te seguía de mala gana, encontrándote petulante y malcriada, hasta que te cansaste de no estar cansada y nos metíamos en un café del Boul Mich y de golpe, entre dos medialunas, me contaste un gran pedazo de tu vida.

    Cómo podía yo sospechar que aquello que parecía tan mentira era verdadero, un Figari con violetas de anochecer, con caras lívidas, con hambre y golpes en los rincones. Más tarde te creí, más tarde hubo razones, hubo madame Leonie que mirándome la mano que había dormido con tus senos me repitió casi tus mismas palabras. "Ella sufre en alguna parte. Siempre ha sufrido. Es muy alegre, adora el amarillo, su pájaro es el mirlo, su hora la noche, su puente el Pont des Arts." (Una pinaza color borra vino, Maga, y por qué no nos habremos ido en ella cuando todavía era tiempo.)

    Y mirá que apenas nos conocíamos y ya la vida urdía lo necesario para desencontrarnos minuciosamente. Como no sabías disimular me di cuenta en seguida de que para verte como yo quería era necesario empezar por cerrar los ojos, y entonces primero cosas como estrellas amarillas (moviéndose en una jalea de terciopelo), luego saltos rojos del humor y de las horas, ingreso paulatino en un mundo - Maga que era la torpeza y la confusión pero también helechos con la firma de la arena Klee, el circo Miró, los espejos de ceniza Vieira da Silva, un mundo donde te movías como un caballo de ajedrez que se moviera como una torre que se moviera como un alfil. Y entonces en esos días íbamos a los cine-clubs a ver películas mudas, porque yo con mi cultura, no es cierto, y vos pobrecita no entendías absolutamente nada de esa estridencia amarilla convulsa previa a tu nacimiento, esa emulsión estriada donde corrían los muertos; pero de repente pasaba por ahí Harold Lloyd y entonces te sacudías el agua del sueño y al final te convencías de que todo había estado muy bien, y que Pabst y que Fritz Lang. Me hartabas un poco con tu manía de perfección, con tus zapatos rotos, con tu negativa a aceptar lo aceptable.

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  3. Si nuestro momento de llorar es el ocaso del alba...cruzamos juntos las fronteras abismantes que nos separaban...pude convencerte de que sonrieras...pero esta llama desaparecio un dia...no volvio a ser la misma.
    Sabes??? el dolor purifica.
    purificame recordandome caminos, que frio yacen sin nuestro caminar juntos.
    Con tu cara de eterna luz y confusion ante mi decision.
    Te busque y te encontre:"Principe de mis sueños dulces"... sueños que nacen cuando se duerme mi demencia y locura expontanea, sola mirando el humo del cigarro que fumo apoyada en la ventana.
    Ya no sentimos igual. dejemos que baile la soledad y el olvido sobre nuestros hombros cansados...que se desgarre nuestras almas en llanto.

    No sigamos torturando nuestros sueños...abandonemos el camino ya que aun quedan borrosas imagenes...las cuales no pueden seguir tan fragiles...abandonemos el camino por separado.

    La muerte puede llegar, no importa
    "fuí feliz",como nunca lo imagine.


    Maar ( Maga)

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Hay libre expresion, pero se tomaran represalias en caso de ofensa...