lunes, mayo 18, 2009

La no-ceguera


Así, condenado a no cerrar los ojos
viviré exaltado por la maldad de dios
ennegrecido por un sol que obliga a la protesta
no sentirá mi piel de carbón fuego alguno
humedad alguna de tu lengua
condenado por el dios a no dejar de mirar
condenado por el sol a no dejar de hablar
no probaré de consuelo alguno
sino hasta que la divina providencia
dejare de pagar por mi cabeza
condenado a sentir en exeso
a escribir para no matarme
seré payaso para el reino de los cielos
lameré los pies de sus doncellas blancas
bailarán sobre los charcos de mi sangre
entonces.. podré cerrar los ojos
y descansar en el dulce don de la muerte?

1 comentario:

Hay libre expresion, pero se tomaran represalias en caso de ofensa...